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Concepto clínico

Trauma complejo

También: TEPT complejo · TEPT-C · CPTSD (complex post-traumatic stress disorder)

El trauma complejo es el conjunto de secuelas psicológicas que deja la exposición repetida o prolongada a experiencias traumáticas de las que resultaba difícil o imposible escapar, habitualmente de naturaleza interpersonal y con frecuencia ocurridas en etapas tempranas del desarrollo. Se distingue del trastorno de estrés postraumático clásico porque, además de los síntomas postraumáticos nucleares, produce alteraciones persistentes en la regulación emocional, en la imagen de uno mismo y en la capacidad de sostener vínculos. Desde 2022 tiene reconocimiento diagnóstico formal en la CIE-11 de la Organización Mundial de la Salud, bajo el nombre de trastorno de estrés postraumático complejo. El DSM-5-TR no lo incluye.

De dónde viene el concepto

La formulación es de la psiquiatra estadounidense Judith Herman, que en 1992 propuso el término complex post-traumatic stress disorder en su libro Trauma y recuperación. Su argumento era clínico y sencillo: el diagnóstico de TEPT, construido a partir de la experiencia de veteranos de guerra y sobrevivientes de eventos únicos, no describía bien lo que le ocurría a personas sometidas durante años a maltrato, abuso o cautiverio.

Herman observó que en esos casos no sólo aparecían recuerdos intrusivos y evitación. Aparecía algo más difícil de nombrar: una alteración duradera de la identidad, de la capacidad de regular las emociones y de la manera de vincularse. Esa observación tardó treinta años en convertirse en categoría diagnóstica oficial.

Qué dice la CIE-11

La CIE-11, vigente desde enero de 2022, incorpora el trastorno de estrés postraumático complejo como diagnóstico distinto del TEPT. Ambos se presentan como trastornos «hermanos»: comparten un núcleo y se diferencian por lo que se añade.

El diagnóstico exige que estén presentes los tres grupos de síntomas del TEPT y, además, los tres grupos de alteraciones en la organización del yo —conocidos por su sigla inglesa DSO, disturbances in self-organization—:

GrupoEn qué consiste
Núcleo compartido con el TEPT
ReexperimentaciónEl pasado vuelve al presente: recuerdos intrusivos, imágenes, pesadillas, la sensación de que está ocurriendo de nuevo
EvitaciónSe rehúyen pensamientos, recuerdos, personas, lugares o situaciones que lo recuerdan
Sensación de amenaza actualHipervigilancia y sobresalto: el sistema nervioso sigue operando como si el peligro persistiera
Alteraciones en la organización del yo (DSO)
Desregulación afectivaReactividad emocional intensa, dificultad para calmarse, o el extremo opuesto: embotamiento, desconexión, ausencia de emoción
Concepto negativo de sí mismoCreencias persistentes de ser alguien disminuido, derrotado o sin valor, acompañadas de vergüenza o culpa
Dificultades relacionalesCuesta sostener la cercanía; se evita la intimidad o se establece con enorme dificultad

La ausencia de este diagnóstico en el DSM-5-TR no es un descuido: refleja un desacuerdo real entre tradiciones diagnósticas sobre si el cuadro justifica una categoría propia o se explica mejor mediante el TEPT y sus comorbilidades.

Qué tipo de experiencias lo producen

Lo determinante no es la gravedad de un evento aislado, sino tres condiciones que suelen darse juntas: que la exposición sea repetida o prolongada, que sea de naturaleza interpersonal —alguien la produce— y que escapar no fuera posible, sea por dependencia, por edad, por encierro o por coacción.

Se asocia con frecuencia a maltrato y abuso sexual en la infancia, negligencia emocional sostenida, violencia doméstica prolongada, cautiverio, tortura, trata de personas y a la exposición crónica a entornos gravemente disfuncionales. El elemento que agrava el cuadro es que el daño provenga de una figura de la que se dependía.

En qué se diferencia del TEPT

El TEPT describe lo que ocurre con el recuerdo: vuelve, se evita, mantiene el cuerpo en alerta. El trauma complejo describe además lo que ocurre con la persona: cómo se regula, cómo se ve a sí misma, cómo se vincula.

Dicho de otro modo: alguien con TEPT suele reconocer que hay una parte de su vida marcada por lo que pasó. En el trauma complejo, con frecuencia, la persona no experimenta que le ocurrió algo, sino que es de determinada manera. Esa es la diferencia clínica más importante y la que explica por qué el tratamiento no puede ser el mismo.

Los estudios comparativos muestran además que el trauma complejo cursa con niveles más altos de disociación y de sintomatología depresiva.

Trauma complejo y trastorno límite de la personalidad

Es la confusión diagnóstica más frecuente y la que más consecuencias tiene, porque las dos etiquetas conducen a tratamientos y a pronósticos distintos —y porque una de ellas arrastra un estigma considerable.

Comparten terreno: desregulación emocional, dificultades en los vínculos, autoimagen dañada, historia frecuente de adversidad temprana. La CIE-11 los mantiene como diagnósticos separados y la investigación ha propuesto criterios de diferenciación:

Trauma complejo (CIE-11)Trastorno límite
AutoimagenEstable y persistentemente negativa: «no valgo»Inestable y cambiante: oscila entre extremos
VínculosSe tiende a evitar la cercaníaAlternancia entre acercamiento intenso y ruptura
Miedo al abandonoNo es criterio diagnósticoEs un rasgo central
Impulsividad y autolesiónNo son criterioSon criterios característicos
Trauma en la historiaRequisito diagnósticoFactor de riesgo frecuente, pero no requisito
Una precaución, en las dos direcciones El solapamiento sintomático es amplio y el debate sobre la validez de la distinción sigue abierto. Ni todo trastorno límite es trauma complejo mal diagnosticado, ni todo trauma complejo debe leerse como un trastorno de la personalidad. Además, ambos diagnósticos pueden coexistir. Cualquier fuente que presente esta diferenciación como sencilla está simplificando de más.

Cómo se evalúa

El instrumento desarrollado específicamente para los criterios de la CIE-11 es el International Trauma Questionnaire (ITQ), un cuestionario breve que distingue el perfil de TEPT del de TEPT complejo. Se utiliza como apoyo estructurado, no como sustituto de la evaluación clínica: el diagnóstico requiere entrevista, historia y juicio profesional.

Tratamiento

El consenso clínico predominante organiza el tratamiento en fases, siguiendo una lógica que Herman ya proponía en 1992 y que las guías posteriores han mantenido:

  1. Estabilización y seguridad. Antes de tocar el material traumático se trabaja la regulación emocional, la seguridad presente y la capacidad de tolerar el malestar. Saltarse esta fase es la causa más común de que un tratamiento centrado en trauma se vuelva desbordante.
  2. Procesamiento. Se aborda el material traumático mediante abordajes centrados en trauma, entre ellos EMDR, terapias cognitivo-conductuales centradas en trauma y otros enfoques de procesamiento.
  3. Integración y reconexión. Reconstrucción de vínculos, proyecto vital e identidad más allá de la experiencia traumática.

Las fases no son estrictamente secuenciales: en la práctica se transita entre ellas según lo que el proceso permita.

Sobre la evidencia del tratamiento en fases El modelo por fases goza de amplio consenso clínico, pero el volumen de ensayos controlados específicamente en trauma complejo es menor que el disponible para el TEPT simple. Parte de la investigación reciente discute si la fase de estabilización es imprescindible en todos los casos o si algunas personas se benefician de un procesamiento más temprano. Es un debate abierto.

Respecto de la medicación: la evidencia disponible para ISRS, ISRN, prazosina, estabilizadores del ánimo y antipsicóticos en estos cuadros muestra beneficios habitualmente modestos y efectos adversos frecuentes, lo que aconseja expectativas medidas y evitar la polifarmacia refleja.

Quién escribe esta entrada

Kintsugipedia identifica a quienes redactan cada entrada y la formación específica que la respalda, de modo que el lector pueda valorar la fuente.

Esta entrada la firma Julio César Carrasco Rebolledo, psicólogo clínico, registro n.º 572705 de la Superintendencia de Salud de Chile, Máster en Psicoterapia Clínica EMDR por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) de España, terapeuta EMDR inscrito en los registros de EMDR Chile y de la Asociación EMDR España. Su formación directamente relacionada con este cuadro incluye especialización en trastornos disociativos y casos complejos con Dolores Mosquera, formación avanzada en disociación traumática con Suzette Boon, en trastornos de trauma complejo y disociación con Onno van der Hart y Roger Solomon (EMDR Europe), en tratamiento del trauma complejo con Deany Laliotis, el protocolo R-TEP para trauma complejo de Elan Shapiro y Brurit Laub, el programa Finding Solid Ground para trastornos disociativos y el modelo PARCUVE de apego, disociación y trauma.

Comparte esa línea de formación Shénhui Lín Núñez, psicóloga clínica, registro n.º 529758, también Máster en Psicoterapia Clínica EMDR por la UNED de España y cofundadora del Instituto Kintsugi, con especialización en trastornos disociativos y cuadros postraumáticos graves, formación avanzada en disociación traumática con Suzette Boon, van der Hart y Solomon, el programa Finding Solid Ground y el modelo PARCUVE.

El Instituto Kintsugi presta servicios de psicoterapia orientada al trauma. Esta entrada se ha redactado declarando el estado de la evidencia, incluidos los debates abiertos y las limitaciones del conocimiento disponible.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el trauma complejo?

Es el conjunto de secuelas psicológicas de una exposición repetida o prolongada a experiencias traumáticas de las que no era posible escapar, habitualmente interpersonales y con frecuencia tempranas. Además de los síntomas del TEPT —reexperimentación, evitación y sensación de amenaza actual— incluye alteraciones persistentes en la regulación emocional, en el concepto de sí mismo y en las relaciones.

¿Es un diagnóstico oficial?

Sí en la CIE-11 de la Organización Mundial de la Salud, vigente desde enero de 2022, donde figura como trastorno de estrés postraumático complejo. No en el DSM-5-TR de la Asociación Americana de Psiquiatría, que no lo incluye como categoría separada.

¿En qué se diferencia del TEPT?

El TEPT describe lo que ocurre con el recuerdo: vuelve, se evita y mantiene el cuerpo en alerta. El trauma complejo añade lo que ocurre con la persona: cómo regula sus emociones, cómo se ve a sí misma y cómo se vincula. Cursa además con más disociación y más sintomatología depresiva.

¿Es lo mismo que el trastorno límite de la personalidad?

No. Comparten desregulación emocional y dificultades relacionales, pero se diferencian en aspectos clave: en el trauma complejo la autoimagen negativa es estable, se tiende a evitar la cercanía, y ni el miedo al abandono ni la impulsividad son criterios. Además, el trauma complejo exige historia traumática como requisito diagnóstico. El solapamiento es amplio, ambos pueden coexistir y la distinción sigue en debate.

¿Tiene tratamiento?

Sí. El modelo con mayor consenso organiza el trabajo en fases: estabilización y seguridad, procesamiento del material traumático e integración. Los abordajes centrados en trauma, como el EMDR, se emplean en la fase de procesamiento. El volumen de ensayos específicos en trauma complejo es menor que en TEPT simple, y se discute si la fase de estabilización es imprescindible en todos los casos.

¿Se puede tener trauma complejo sin recordar lo que pasó?

Es posible. Buena parte de las experiencias asociadas ocurrieron en etapas preverbales o quedaron registradas de forma fragmentaria, y la disociación puede afectar el acceso al recuerdo. La ausencia de un relato claro no descarta el cuadro, del mismo modo que un recuerdo vívido no lo confirma por sí solo.

Conceptos relacionados

  • DBR y EMDR: en qué se diferencian — dos abordajes de procesamiento empleados en la fase de tratamiento.
  • Deep Brain Reorienting — método planteado, entre otras indicaciones, para cuadros con alteración temprana del apego.
  • Disociación — cursa asociada al trauma complejo y condiciona el tratamiento.
  • TEPT, Trauma relacional, Regulación emocional — entradas en preparación.

Referencias

  1. Herman, J. L. (1992). Trauma and Recovery: The Aftermath of Violence. Basic Books. [Ed. cast.: Trauma y recuperación.]
  2. Organización Mundial de la Salud. Clasificación Internacional de Enfermedades, 11.ª revisión (CIE-11), categoría 6B41, trastorno de estrés postraumático complejo. Vigente desde enero de 2022.
  3. American Psychiatric Association (2022). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fifth Edition, Text Revision (DSM-5-TR).
  4. Cloitre, M., Shevlin, M., Brewin, C. R., et al. The International Trauma Questionnaire: development of a self-report measure of ICD-11 PTSD and complex PTSD.
  5. Ford, J. D., & Courtois, C. A. Distinguishing between ICD-11 complex post-traumatic stress disorder and borderline personality disorder: clinical guide and recommendations for future research. The British Journal of Psychiatry.
  6. International Society for Traumatic Stress Studies (ISTSS). Posttraumatic Stress Disorder Prevention and Treatment Guidelines.
Tipo de página
Concepto clínico
Autor
Julio César Carrasco Rebolledo, psicólogo clínico
Revisión clínica
Shénhui Lín Núñez, psicóloga clínica, registro n.º 529758 de la Superintendencia de Salud de Chile. Revisión interna entre los profesionales del Instituto Kintsugi: quien no firma la entrada revisa su contenido clínico antes de publicarse. Kintsugipedia lo declara como revisión interna, no como revisión externa independiente.
Publicado
11 de agosto de 2026
Declaración de interés
El Instituto Kintsugi presta servicios de psicoterapia orientada al trauma, incluidos cuadros de trauma complejo. Esta entrada se ha redactado declarando el estado de la evidencia y los debates abiertos, incluidos los que afectan a los enfoques que el Instituto emplea.